viernes 06 de diciembre de 2019 - Edición Nº366

Seguridad y emergencias | 22 nov 2019

Resolución del Tribunal Criminal

CONDENARON A 15 Y 17 AÑOS DE PRISIÓN A DOS GESELINOS

Es por un robo violento e intento de homicidio.


Los hechos sucedieron en Ostende cuando una pareja se encontraba transitoriamente viviendo en el lugar. Los dos hombres juzgados fueron reconocidos por las víctimas, uno de ellos además, por el perfil genético obtenido de un diente que perdió durante el robo.

En el marco de un juicio oral realizado en el Tribunal en lo Criminal n° 2 Departamental los Jueces Dres. Analía Avalos (de 1er.voto), Eduardo Campos Campos y Matías Zabaljauregui, condenaron a dos sujetos juzgados como coautores de un violento robo con intento de homicidio, hecho que perpetraran en 2016 en Ostende y del que fuera victimas una pareja que vivía transitoriamente en ese lugar.

En su voto señaló la Dra. Avalos haber formado convicción de los siguientes hechos ilícitos:

 

Primer hecho

En horas de la tarde/noche del 29 de mayo de 2016, al menos tres sujetos adultos portando un arma de fuego, armas blancas y formones o cinceles de albañilería, con el propósito común de robar ingresaron a una vivienda de la calle Garay de la localidad de Ostende, donde transitoriamente residía una pareja, a la que intimidaron y agredieron físicamente mientras exigían y se apoderaban de dinero en efectivo, tarjetas de crédito, celulares, una notebook, una alianza, prendas de vestir y las llaves de un vehículo.

 

Segundo hecho

Durante la ejecución del delito los tres sujetos acordaron dar muerte a ambas víctimas. Tras haber reunido el botín y mientras se producía un forcejeo, uno de los malvivientes le indicó al que portaba un arma de fuego que matara al hombre, efectuando éste en esas circunstancias un disparo que impactó en el hemitórax derecho de la víctima y le provocó un hemoneumotorax, no pudiendo consumarse el propósito homicida ante la férrea resistencia que opusieron ambos integrantes de la pareja, como también por la inmediata asistencia médica que se le brindó en el Hospital Comunitario de Pinamar.

En el juicio prestaron declaración ambas víctimas, relatando el hombre como habían ingresado los malvivientes por una ventana, uno con un formón de carpintero en la mano izquierda y un cuchillo en la derecha, quien luego de decirles que se quedaran quietos le había pegado dos golpes en la cabeza. Que luego había entrado otro portando un arma, el que le había pegado cuatro culatazos que le habían provocado hundimiento de cráneo. Que además le había pegado un cuchillazo en la pierna, resaltando la víctima que ni él ni su esposa se habían resistido. Agregó que había ingresado en esos momentos un tercero, el que había agarrado a su señora de los pelos, le había pegado una trompada en la cara y puesto un cuchillo en el cuello. Asimismo relató con detalles toda la violencia desplegada por los delincuentes, como recorrieron la casa buscando qué llevarse, siempre pidiendo más y más dinero, señalando que lo habían seguido golpeando, que eran muy violentos. Dijo haber escuchado cuando decían “mátalos a cuchillazos”, por lo que cuando tuvo cerca a uno de ellos comenzó un forcejeo con mordidas y golpes. Que en esas circunstancias uno de ellos había pegado contra una canilla y se le había roto un diente, comenzando a sangrar, momento en que uno de sus cómplices lo había sacado para afuera de ese ambiente, logrando entonces cerrar la puerta y pedir auxilio por la ventana. Señaló la víctima que después al abrir para ver cómo estaba su esposa creyendo que los delincuentes se había ido, los había visto venir a los tres, produciéndose un enfrentamiento en el que le había podido sacar a uno el pasamontañas y verle la cara, momento en que éste le gritó al que tenía el arma unas cincos veces, “matalo boludo”, mientras que el tercero gritaba “matalo de una vez”, produciéndose entonces el disparo, tras lo cual abandonaron la casa, pudiendo apreciar en ese momento que había dos sujetos más, los delincuentes eran cinco en total. Precisó que con posterioridad y como sentía mucho dolor, en Buenos Aires lo operaron y le sacaron la bala, indicando que sufre ataques de pánico.

El testimonio de la esposa corroboró muchos tramos de su declaración, manifestando cuando había escuchado que decían “si le pegamos un tiro se va a escuchar, los agarramos a cuchillazos”.

En el reconocimiento en rueda de personas los dos imputados que fueron juzgados fueron reconocidos por las víctimas. En el lugar del hecho había quedado el diente de uno de los ladrones, en la prenda que vestía la víctima sangre de ese momento, lo que permitió que a través de un examen de ADN se pudiera corroborar su identidad. Además el otro procesado, quizás buscando mejorar su situación, al declarar durante la investigación había señalado a éste último como partícipe del robo.

Por todo ello los miembros del Tribunal consideraron acreditada la materialidad delictiva y la participación de los procesados como coautores, resolviendo por unanimidad condenar a Jonathan Ariel Servín, de 24 años de edad, nacido en Lanús y con domicilio en Villa Gesell, y a Gabriel Isaías Carrizo, de 23 años de edad, nacido y con domicilio en esa misma localidad, por el delito de “Robo agravado por el uso de arma de fuego, y por haber sido cometido en poblado y en banda, en concurso real con Homicidio agravado por el concurso premeditado de dos o más personas y por el uso de arma de fuego, en grado de tentativa”, imponiendo al primero “quince años de prisión” y al segundo “diecisiete”, comprensiva en este caso de la pena de “tres años de prisión de ejecución condicional” impuesta por este mismo Tribunal en mayo pasado.

 

Fuente: Diario Compromiso de Dolores.

OPINÁ, DEJÁ TU COMENTARIO: